Ficha de la Echeveria agavoides

La Echeveria agavoides es una de las plantas crasas o suculentas no cactáceas más cultivadas en todo el mundo, pero también una de las más exigentes. Y es que, a pesar de que el género al que pertenece no suele ser difícil, esta especie es la excepción.

Pero es tan bonita que cualquiera se hace con un ejemplar. Eso sí, hay que tener cuidado, ya que ahora son muchos los viveristas que siguen la moda de pintar plantas y nuestra protagonista es una de las víctimas más habituales.

¿Cómo es?

E. agavoides ‘Ebony’

Echeveria agavoides es el nombre científico de una planta suculenta nativa de las áreas rocosas de México, sobretodo de San Luis Potosí, Hidalgo, Guanajuato y Durango que fue descrita por Charles Antoine Lemaire (1800-1871).

Alcanza una altura de unos 8-12cm, con una roseta de hojas carnosas de 7-15cm de diámetro. Suele crecer en solitario, pero a veces saca retoños. Las hojas son triangulares, gruesas (de 6mm), de color verde o con las puntas rojizas. La purpurina, la pintura, las flores pegadas… no solo no es natural sino que además le perjudican seriamente ya que no dejan que pueda respirar con normalidad.

Las inflorescencias brotan en verano, miden hasta 50cm de alto, y están compuestas por flores rosas, naranjas o rojos, con la punta de los pétalos de color amarillo oscuro.

¿Qué cuidados especiales necesita para vivir?

E. agavoides ‘Rubra’

Para que la Echeveria agavoides pueda estar bien es importante que se plante en una maceta con sustrato con buen drenaje (pómice, akadama o similares), ya que es muy sensible al exceso de riego el cual ha de ser muy escaso. De hecho, hay que dejar que se seque completamente el sustrato antes de regar.

Además, es importante abonarla durante la primavera y el verano con abonos específicos para cactus y otras suculentas, siguiendo las indicaciones especificadas en el envase. También se puede abonar con nitrofoska azul.

Cada 2 primaveras la cambiaremos de maceta teniendo cuidado de no manipular demasiado las raíces. Así conseguiremos que crezca y que se mantenga sin problemas.

Por lo demás, tenemos que saber que no resiste heladas, así que si vivimos en una zona donde se produzcan la tendremos protegida en una habitación muy luminosa y lejos de las corrientes de aire.


Categorías

Plantas crasas

Soy una enamorada de las suculentas (cactus, crasas y caudiciformes) desde que me regalaron uno con 16 años. Desde entonces he ido investigándolas y, poco a poco, ampliando la colección. Espero contagiarte la ilusión y curiosidad que siento por estas plantas en este blog.

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