Gymnocalycium saglionis

El Gymnocalycium saglionis es un cactus mediano

Imagen – Wikimedia/Krzysztof Golik

El Gymnocalycium saglionis es un cactus globular con espinas afiladas que le otorgan un valor ornamental maravilloso. Además, soporta bien los períodos de sequía cortos, por lo que puede pasar varios días sin recibir una sola gota de agua.

Por si fuera poco, produce flores de buen tamaño. Así pues, ¿por qué no hacerse con uno? A continuación vas a poder averiguar cuáles son los cuidados que hay que darle para que no le falte nada.

Origen y características del Gymnocalycium saglionis

El Gymnocalycium saglionis es un cactus endémico de Argentina que tiene forma semi-esférica. Su cuerpo tiene entre 15 y 30 costillas rectas o en espiral, y de sus areólas brotan de 10 a 15 espinas radiales y entre 2 y 5 centrales de color amarillento o marronáceo con una longitud de 2 a 4 centímetros. Las flores brotan en la parte superior, y son tubulares, de entre 3 a 4,5 centímetros de diámetro, y de color blanco o rosa pálido. Y los frutos tienen forma de esfera, son de color rojizo o marronáceo, y miden entre 2 y 4,5 centímetros de largo.

Si hablamos del tamaño adulto del cactus, hay que saber que mide una altura de 20 a 30 centímetros, y tiene un diámetro de 20 a 40 centímetros. Además, es propio de esta especie que vaya haciéndose un poco columnar a medida que van pasando los años.

¿Cuáles son sus cuidados?

El Gymnocalycium saglionis es un cactus globular

Imagen – Wikimedia/Joe Mabel

Este es un cactus bastante común en los viveros, y también en las colecciones. Es muy fácil de cuidar, casi tanto como el asiento de la suegra (Echinocactus grusonii), pero con el añadido extra de que puedes tenerlo en maceta siempre, a diferencia del E. grussonii. Pero, veamos en detalle cómo hay que cuidarlo:

Ubicación

El Gymnocalycium saglionis es una especie de cactus que se debe de tener fuera de casa, a pleno sol. Pero es importante que se acostumbre antes, pues si no se quemará.

Como no crece mucho realmente, se puede cultivar en macetas o en el jardín. Ahora bien, si optas por plantarlo en el suelo, aconsejamos que sea en una rocalla o en un rincón donde quede bien visible. De esta manera, podrás evitar que las hierbas lo oculten.

Tierra

  • Maceta: el sustrato a usar tiene que ser ligero y poroso. Es un cactus que no soportará el encharcamiento, ya que necesita que sus raíces estén aireadas. Por eso, aconsejo plantarlo en pómice solo (en venta aquí), o mezclado con un 30% de turba. Otra opción es mezclar turba con perlita a partes iguales, y añadirle un poco de arena de cuarzo.
  • Jardín: en cuanto a la tierra del jardín, también tiene que tener un buen drenaje, es decir, que no se ha de encharcar con facilidad. En el caso de que no sea así, se ha de hacer un agujero de unos 50 x 50 centímetros, y llenarlo con algún sustrato mencionado arriba.

Riego

El riego tiene que ser escaso. Básicamente, hay que regar cuando la tierra se haya secado del todo. Pero cuando toque hacerlo, tienes que echar agua hasta que se empape bien toda la tierra, ya que así llegará a todas las raíces y, por consiguiente, se podrán hidratar.

La mejor agua es la de lluvia, pero si no se puede conseguir por el motivo que sea, utiliza agua embotellada. Otra opción es llenar un recipiente con agua del grifo, dejarla reposar unas horas y al día siguiente usarla la que esté en la mitad superior.

Abonado

El Gymnocalycium saglionis es una planta a la que es muy recomendable abonar durante toda la temporada de primavera y del verano, sobre todo cuando se planta en una maceta con sustratos pobres como el pómice. Y es que, si no se abonara, acabaría debilitándose.

Para evitarlo, puedes usar un fertilizante para cactus, líquido o granulado. Es importante seguir las indicaciones del envase, ya que de lo contrario las raíces se podrían quemar.

Trasplante

El Gymnocalycium saglionis es un cactus redondeado

Imagen – Wikimedia/Bachelot Pierre J-P

El trasplante se hará en primavera, cuando las heladas hayan terminado, y solo si se ha quedado sin espacio en la maceta (esto lo sabrás fácil, pues al tener forma redondeada, basta con que esperes a que sus raíces rocen, toque o sobrepasen el borde de dicho recipiente).

Cuando vayas a hacerlo, ponte guantes de jardinería para proteger tus manos. Luego, coge la maceta donde tengas el cactus y túmbala sobre una mesa, y extrae la planta con cuidado. A continuación, cogiendo el Gymnocalycium saglionis por el pan de raíces, podrás plantarlo en el jardín o en otra maceta con facilidad.

Una vez esté en su nuevo hogar, espera unos días a regarlo.

Plagas

Es bastante resistente, pero puede verse afectado por cochinillas cuando el ambiente es muy seco. Quítaselas con un pincel pequeño empapado en agua y jabón neutro diluido. Si vuelven a aparecer, usa tierra de diatomeas o un insecticida anti-cochinillas.

Rusticidad

Soporta las heladas de hasta los -2ºC sin sufrir daños. Pero si en tu zona suele haber granizo, es mejor que lo protejas durante su juventud.

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