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¿Por qué se le caen las hojas a mi suculenta?

Echevera gibbiflora var. carunculata
Echevera gibbiflora var. carunculata

Sobretodo cuando empezamos, uno de los problemas que más suelen tener las suculentas no cactáceas es la caída de hojas. Claro, cuando vemos que se les caen y que se van quedando sin nada, es inevitable preocuparse… ¡y mucho!

¿Por qué se le caen las hojas a mi suculenta? ¿Hay algo que pueda hacer para salvarla? De todo esto vamos hablar a continuación.

Vejez

Al igual que todos los seres vivos, las hojas tienen su esperanza de vida. Algunas viven varios meses, otras varios años. La de nuestras plantas favoritas suele ser todo lo que dure la temporada cálida. Así pues, si vemos que se les caen las hojas inferiores, es decir, las que están más lejos del centro de la planta, no nos tendremos que preocupar en absoluto.

Frío

Si vivimos en una zona donde la temperatura baja de los 0 grados, es normal que muchas de las suculentas reaccionen dejando caer sus hojas. Las primeras serán las inferiores, y si siguen desprotegidas, podrían llegar a caerse todas. A diferencia de las hojas viejas, que empiezan poniéndose marrones, las que han pasado frío pueden estar aparentemente bien durante todo el tiempo.

En estas situaciones, lo ideal es anticiparse. En otoño debemos de proteger las plantas más delicadas en el interior del hogar o de un invernadero. Si hemos llegado tarde, cogeremos la suculenta y la meteremos dentro de casa, cerca de una fuente de calor, en una habitación en la que entre mucha luz natural.

Exceso de agua

El riego es una de las tareas que más conviene controlar, sobretodo cuando se trata de suculentas ya que enseguida se les pudren las hojas. Y será eso, la pudrición, el notar las hojas blandas, lo que nos indique que nos hemos excedido con el agua.

Para tratar de salvarlas, lo que haremos será sacarlas de la maceta y envolver el pan de tierra (cepellón de raíces) con varias capas de papel absorbente. La dejamos en una zona protegida del sol directo hasta el día siguiente, que será cuando retiremos el papel y comprobaremos si han perdido toda la humedad o no. Si no lo han hecho, volveremos a envolver el cepellón con papel por 24 horas. Pasado ese tiempo, la plantamos en una maceta y no regaremos hasta que no haya pasado una semana.

Falta de agua

Es muy fácil caer en el error de pensar que las suculentas resisten la sequía. Eso nos lleva a dejarlas sin agua durante demasiado tiempo, tanto que las plantas para sobrevivir se ven obligadas a dejar caer sus hojas. Para evitarlo, hay que regarlas cada vez que sea necesario, dejando secar el sustrato o tierra entre riegos. Más información aquí.

Aeonium balsamiferum
Aeonium balsamiferum

Si te han quedado dudas, no las dejes en el tintero. Pregunta. 🙂

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