Rhipsalis baccifera

El Rhipsalis baccifera es un cactus colgante

Imagen – Wikimedia/Salicyna

Los cactus colgantes no parecen ser tan conocidos como las crasas que se pueden utilizar como tales. Pero hay una especie que es muy, muy popular, por lo curiosa que es y lo fácil que resulta de mantener con salud: su nombre científico es Rhipsalis baccifera.

Se asemeja un poco al muérdago, especialmente cuando está en flor, pero a diferencia de este, tiene sus propias raíces y los cuidados que requiere son radicalmente distintos, mucho más sencillos para cualquiera de nosotros 🙂 .

Origen y características del Rhipsalis baccifera

El Rhipsalis baccifera es un tipo de cactus colgante

Se trata de una planta perteneciente a la familia Cactaceae conocida como la disciplinaria de Cuba, y botánicamente como Rhipsalis baccifera. Es originario de América Central y del Sur, así como de África. Desarrolla tallos colgantes con una longitud de hasta 1 metro, y un grosor inferior a 1 centímetro. Sus flores son como bolitas de alrededor de 1 centímetro, de color blanco.

El ritmo de crecimiento es rápido, de modo que podrás disfrutar de la belleza de una planta adulta en menos tiempo del que crees. Además, se multiplica con suma facilidad mediante esquejes, pero de eso te hablamos más en detalle a continuación.

¿Cuáles son los cuidados que necesita?

A veces cuando vamos a un vivero nos asalta la duda siguiente: ¿por qué tener un cactus colgante? Y es que, por mucho que nos encanten este tipo de plantas, se puede dar el caso de que no sepamos dónde ponerlos, y con razón. Cualquier otro, como por ejemplo una Rebutia, se cultiva sin problemas en una maceta convencional colocada sobre una mesa u otra superficie plana; pero ¿y los que tienen tallos rastreros y/o colgantes?

Pues bien. Una de las respuestas posibles es la de tenerlos en el balcón, dejando que sus tallos crezcan entre los huecos del mismo. O en un macetero de barro colocado sobre un poste alto. O junto al tronco de un árbol (guiado por un tutor si es necesario).

De todos los cactus colgantes que hay, el Rhipsalis baccifera es uno de los que mejor se adapta a vivir en cualquiera de esos ambientes. Es por ello por lo que es tan interesante.

Ubicación

Si bien más arriba te hemos dado unas cuantas ideas, es importante que lo coloques en una zona donde no le dé la luz del sol de manera directa.

También tienes posibilidad de cultivarlo en interior, pero en este caso la habitación ha de tener mucha claridad.

Tierra

  • Maceta: puedes rellenarla con sustrato universal mezclado con perlita a partes iguales, pero te recomendamos más el pómice (en venta aquí) porque facilitará el enraizamiento. La maceta ha de tener agujeros en su base por los que el agua que sobre pueda salir.
  • Jardín: crece en suelos con excelente drenaje. Si el que tienes es muy pesado y tiende a compactarse, haz un agujero de unos 50 x 50cm y rellénalo con pómice.

Riego

El riego del Rhipsalis baccifera será más bien escaso, pero no demasiado. Para que no haya problemas, se recomienda regar solo cuando el sustrato o la tierra estén completamente secos; es decir, si el clima es templado-cálido y con escasez de lluvias, eso supondría regar una media de 2 veces por semana en verano y una vez por semana el resto del año.

Si lo tienes en maceta, es preferible que no le pongas un plato debajo, pues el agua que queda en él puede llegar a pudrir las raíces, a menos que se deseche nada más regar.

Abonado

El Rhipsalis baccifera es un cactus colgante que da flores blancas

Imagen – Wikimedia/Salicyna

Desde comienzos de primavera hasta finales del verano es interesante abonarlo con un abono específico para cactus, ya sea líquido (en venta aquí) o granulado (en venta aquí). En cualquier caso, debes seguir las indicaciones especificadas en el envase, pues de lo contrario el riesgo de sobredosis (y por lo tanto, de perder la planta) sería alto.

Multiplicación

El Rhipsalis baccifera se multiplica muy bien por esquejes de tallo a lo largo de la primavera. Para ello, se debe de seguir este paso a paso:

  1. Lo primero que has de hacer es cortar un tallo que mida al menos diez centímetros de largo con unas tijeras previamente desinfectadas con, por ejemplo, alcohol de farmacia u otro desinfectante.
  2. Después, se deja secar la herida del esqueje unos 6-8 días.
  3. Luego, se rellena una maceta de unos 6,5cm de diámetro -con agujeros en su base- con pómice, y se planta el esqueje en el centro.
  4. Por último, se riega y se coloca la maceta en una zona luminosa (pero sin sol directo).

Al cabo de unos 15-20 días empezará a enraizar. Ahora bien, debes de dejarlo en esa maceta hasta que veas que se le salen las raíces por los agujeros de drenaje.

Plagas y enfermedades

Es resistente en general. Sin embargo, los caracoles y las babosas pueden hacerle bastante daño, a menos que se controlen por ejemplo con tierra de diatomeas (en venta aquí).

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Rusticidad

Soporta el frío, pero no las heladas. La temperatura mínima que aguanta es de 0 grados, aunque es mejor que no baje de los 5ºC.

Rhipsalis baccifera es un cactus colgante

Imagen – Wikimedia/Krzysztof Ziarnek, Kenraiz

¿Qué te ha parecido este cactus?


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