Madreperla (Graptopetalum paraguayense)

La madreperla es una crasa

Imagen – Flickr/Drew Avery

La Graptopetalum paraguayense es una de las especies de crasas o suculentas no cactáceas que mejor se adaptan a vivir en macetas, y unas de las que se multiplican con más facilidad. El color rosado o verde-rosado de sus hojas hacen de ella una planta realmente bonita, que destaca sin problemas entre el típico color verde que suelen tener el resto.

Si hablamos de su mantenimiento, estaremos sin duda alguna ante una especie apta para principiantes, pues resiste muy bien la sequía, y las heladas débiles no le perjudican. Hasta la puedes disfrutar en una habitación luminosa o patio interior 😉 .

Origen y características del Graptopetalum paraguayense

Vista del Graptopetalum paraguayense

Se trata de una crasa conocida popularmente como graptopétalo, planta madre perla o planta fantasma, nativa de México. Desarrolla tallos más o menos cónicos y muy delgados -de 1cm de diámetro-, del cual brotan hojas carnosas, triangulares y de color verde-rosado o rosado. Produce flores blancas con forma de estrella durante la primavera.

Tiene una altura total que no supera los 15-20 centímetros; sin embargo, sus tallos suelen ramificar, de modo que un ejemplar adulto podría llegar a necesitar una maceta de unos 20 centímetros de diámetro, como mínimo.

¿Cómo se cuida?

Si te apetece tener un ejemplar, te recomendamos proporcionarle los siguientes cuidados:

Ubicación

  • Exterior: crece tanto a pleno sol como en semisombra. Si optas por exponerlo al astro rey, acostúmbralo poco a poco y de manera gradual, ya que de lo contrario se quemaría y sus hojas caerían.
  • Interior: la habitación ha de ser luminosa, es decir, se tiene que ver bien durante el día sin necesidad de encender la bombilla.

Tierra

  • Macetas: puedes usar cualquiera de estos:
    • Sustrato universal (en venta aquí) mezclado con perlita a partes iguales
    • Akadama con un 30% de sustrato universal
    • Akadama 100% (en venta aquí)
    • Pómice con un 30% de sustrato universal
    • Pómice 100%
    • Tierra para cactus (en venta aquí)
    • Gravilla fina (de unos 3mm) mezclado con un 20-30% de sustrato universal
  • Jardín: es necesario que sea de tipo arenoso, para que el drenaje sea excelente. Al ser una planta pequeña, puedes plantarla primero en una maceta grande, de unos 30cm, y luego enterrar esta en un agujero en el jardín.

Riego

Durante el verano agradecerá 1-2 riegos a la semana, pero el resto del año bastará con regarla una vez cada 15 días o así. En invierno, especialmente si en tu zona hay heladas, riega muy, muy poco, solo cuando la tierra esté seca por completo y la temperatura se mantenga por encima de los 5ºC.

Además, es necesario que, si la tienes en maceta no le pongas un plato debajo, a menos que te vayas a acordar de retirar el agua que sobre a los veinte minutos de haber regado. También debes de evitar mojar las hojas y las flores pues de lo contrario se pudrirían.

Abonado

Durante toda la temporada de crecimiento, esto es, desde primavera hasta finales del verano, es muy recomendable abonar al Graptopetalum paraguayense con un abono para suculentas (en venta aquí) siguiendo las indicaciones del envase.

Multiplicación

El Graptopetalum paraguayense se multiplica por semillas y esquejes

Imagen – Wikimedia/Forest and Kim Starr

Se multiplica por semillas y esquejes en primavera. Sepamos cómo se hace:

Semillas

Las semillas se siembran en macetas más anchas que altas, con agujeros para el drenaje, rellenadas con sustrato. Luego, se riega y se colocan las semillas sobre la superficie, procurando que no queden amontonadas. En este sentido, lo ideal siempre es mejor poner poquitas en muchos recipientes, que muchas en pocos.

Por último, se cubren con una fina capa de sustrato, o con arena de río previamente lavada, y se colocan los semilleros en el exterior, o bien en interior luminoso cerca de una fuente de calor.

Germinarán en un promedio de 10-15 días.

Esquejes

Es el método más fiable para conseguir nuevos ejemplares de Graptopetalum paraguayense. Y el más sencillo. Tan solo tienes que cortar un tallo con hojas, dejar secar la herida unos 7 días en semisombra protegido de las posibles lluvias que puedan caer, y pasado ese tiempo plantarlo en una maceta con tierra para cactus o con una mezcla de turba y perlita a partes iguales.

Colocándolo en una zona protegida del sol directo, y manteniendo el sustrato siempre ligeramente húmedo, emitirá sus propias raíces en unos 15 a 20 días.

Plagas y enfermedades

Es vulnerable al ataque de cochinillas, sobretodo las algodonosas. Durante el verano están especialmente activas, de modo que es cuando más las puedes encontrar. Trátalas con un insecticida anti-cochinilla (en venta aquí), o con tierra de diatomeas (en venta aquí).

Otra opción es quitarlas con un pincel o un algodón empapado en alcohol de farmacia 🙂 . Y por cierto, mucho cuidado con los caracoles y babosas: ¡les encanta comer hojas y tallos de plantas crasas! Aquí se explica cómo repelerlos o eliminarlos:

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Época de plantación o trasplante

En primavera, cuando las heladas hayan pasado.

Rusticidad

Resiste heladas débiles de hasta los -2ºC.

Las flores del Graptopetalum paraguayense son blancas

Imagen – Flickr/Krzysztof Ziarnek, Kenraiz

¿Qué te ha parecido el Graptopetalum paraguayense?

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